A lo largo de mi práctica profesional me he dado cuenta de que los pacientes llegan a tu consulta con la necesidad de perder peso sin muchas veces entender el porque o el como de su tratamiento y muchas veces es muy difícil entender que no es la dieta la que los hace bajar, sino la consulta y la manera en la que llevas al paciente a realizar la dieta las que hacen de tu consulta, una consulta exitosa.

 

¿Que queremos lograr?, cuando respondemos a esta pregunta podemos llegar a donde sea.

 

Ser nutrióloga no es simplemente hacer lo que nos enseñaron en la universidad (Pesar al paciente, sacar el requerimiento calórico y darles la dieta sin más, no son pliegues, báscula, kilos ni porcentaje de grasa. Mucho menos es una historia clínica)… Esas son solo herramientas.

 

Lo que realmente hace a una nutrióloga exitosa esintuir que necesita tu paciente para poder dárselo y resolverle su tema específico de nutrición. Tienes que EMPATIZAR con tu paciente, llegar a lo más profundo de su ser y ayudarle a resolver su problema.

 

Y aquí es a donde entra la PSICONUTRICIÓN, es hacer que tu paciente actué de manera consiente y que ponga atención a la hora de comer. No existe una dieta correcta ni una mejor dieta para cada persona, lo que debemos hacer es ayudarle a crear una manera fácil de poder comer consiente, en pocas palabras ESCUCHAR NUESTRO CUERPO. Todos nacemos con una capacidad de saber cuando tenemos hambre y cuando no y cuando logramos definir este concepto vamos a poder vivir en paz con la comida.

 

Debemos enseñar al paciente a saber distinguir entre un hambre emocional y un hambre real ya que la mayoría de las personas vivimos en un mundo lleno de estrés y lo que hacemos para llevar cualquier tipo de emoción es COMER, no podemos permitir que nos ganen las emociones de nuestra vida cotidiana, debemos darles las herramientas para saber distinguir esto y no apresurar la consulta hasta que entienda el concepto y lo más importante, que se vayan tranquilos a su casa, no por la dieta que les diste, sino porque les ayudaste a comprender su problema con la comida y les diste la solución para sobrellevarlo.

 

Mi consejo: Deshazte de los pensamientos negativos y de las creencias que te están limitando al decir que no puedes. No creas que no eres bueno, porque en realidad eres mejor de lo que piensas. Llena tu mente y tu inconsciente de posibilidades y de mensajes positivos todos los días. Adquiere el hábito de vivir una vida positiva y consigue tus metas.

 

HECHO POR: L.N. PERLA LEVY