Estudios demuestran que aislar una zona de grasa dónde no exista un riesgo de sangre muy fluido y enfriarlo hasta llegar a congelarlo durante 1 hora la célula de grasa termina desconectando, la grasa queda cristalizada y empieza el periodo de desecho de esta que dura de 2 a 6 semanas aproximadamente eliminando por completo la grasa. Los pacientes han quedado muy impresionados por los resultados tan favorables que han obtenido.

La idea mayoritaria es de plena satisfacción existiendo estudios norteamericanos en los cuales el grado de satisfacción es de 8 sobre una escala de 10.

Para dictaminar si estos resultados son óptimos habría que determinar cual es la casuística de todos los pacientes y la cantidad de grasa que quieren eliminar así como la zona depositada porque no se puede generalizar, ya que para sacar conclusiones sobre la idoneidad o no del tratamiento también se debe atender a cada casuística en particular de cada uno de los pacientes.

La mayor parte de los pacientes aseguran que la eliminación de los adipocitos (grasa) ha sido altamente visible, obteniendo en la mayor parte de los casos los resultados esperados.